Por fin estoy frente a la "Smith-Corona", hace tiempo que deseaba escribir algo con esta vieja máquina "made in USA". No encuentro el año de fabricación, pero debe de ser del 54. Me recuerda a Bogart, en aquella película sobre el mundo del boxeo dominado por la mafia. El hace el papel de un periodista que inicialmente colabora con la mafia, pero luego acaba volviéndose contra ellos.
He abierto las cortinas de mi apartamento para que entre más luz, estamos en el mes de Mayo y como diría el comentarista meteorológico, aunque hace calor, el tiempo está variable y alternan nubes y claros. Desde la ventana veo las palomas de Chuck, el italiano, vuelan describiendo amplios círculos, y desde la altura miran a su dueño, ¿qué pensarán sobre él?. Chuck es el típico latino, bajito, con prominente abdómen, pelo moreno engominado, tez oscura. Trabaja en su pequeño taller de reparación de ruedas de automóviles, y él y la grasa son amigos inseparables. Cuando pienso en Chuck solo veo una pequeña figura con cara de bonachón y grasa.
Estoy escuchando a Art Blakey y sus "mensajeros", son grabaciones del año 62 y 63. La formación es de las mejores que ha tenido; Freddie Hubbard, Curtis Fuller, Wayne Shorter, Cedar Walton, Reggie Workman y Art. Las composiciones son en su mayoría de Shorter 5/12, Hubbard tiene 2, Cedar y Curtis una cada uno, las tres restantes son de Rodgers-Hart, Carmichael-Mercer y Sadao Watanabe. Destaca la frescura de las interpretaciones, eran todavía jóvenes.
PAUSE (voy a por algo de comida)
He puesto unos tortellini al fuego, y sigo escuchando a los messengers, ONE BY ONE es un tema muy bueno de Shorter, abre él las improvisaciones avisando ya de que iba para genio, luego Freddie, que creo aún no estaba en su mejor momento, Curtis realiza una improvisación conservadora pero resultona, Cedar siempre me ha parecido un gran pianista pero no me deja casi nunca saborear la miel.
Me pongo a reventar a base de tortellini, me he pasado al llenar la cazuela y me ha salido ración para dos, podía haber llamado a Sally si no fueran ya las 4 p.m. No importa creo que podré con todo, la salsa de tomate y pimiento está buena.
BLUE NOTE. BLUE LIFE.
Esta noche he quedado con Beethoven. No es un perro, ni tampoco músico. Es...... poeta?!! Beethoven es el tipo más raro que se podría inventar. Hace dos años que no lo veo. Su novia es "shemale" es decir travesti o como se diga. La verdad es que es muy guapa y atractiva, él está loco por ella y llevan varios años juntos. Se llama Patty Love. La madre de Patty es de origen oriental, lo que hace que su hija tenga una apariencia fina y totalmente femenina. Beethoven y yo hemos colaborado en alguna que otra locura de índole.......artística?!! Su frase mítica que más me ha dicho es: "Tranqui, tio, que nos vamos a forrar!!" Nuestra trilogía "Sonidos de la noche del amanecer" estaba compuesta por "El libro de los Cien Dioses", "Ideas para cometer un Pecado" y al tercer libro nunca le pusimos título, por lo que carece de él. Según Beethoven el tercer libro estaba escrito en una mentira (ein?). Fué un gran esfuerzo el que hicimos para realizar aquella magna obra literaria, y Beetho me repetía constantemente: "Tranqui, tío, nos vamos a forrar". El caso es que los libros nunca salieron de la editorial, según Beetho, eran demasiado avanzados para aquella época. Beetho y yo somos grandes amigos, y cuando iniciabamos un proyecto juntos le poníamos mucha pasión y energía juvenil aunque sabíamos que aquello no saldría con éxito. A pesar de todo fueron años muy divertidos, creo que los más divertidos y, aunque algunos días solo podíamos comer cacahuetes y coca colas, él siempre decía "Tranqui, tío, nos vamos a forrar". Ayer cuando nos vimos mantenía que Paul Auster nos había plagiado y basado en nuestra trilogía para escribir muchos de sus libros "y el cabrón está forrao!"
ICARO BIRDY (EL HOMBRE PAJARO)
BASES PARA UNA HIPOTESIS
He abierto la ventana y ha entrado un aire renovador, en primavera el aire está cargado de aromas. Cuando se pone el sol y sopla el viento me llega el olor a azahar de un jardín cercano y son sensaciones gratificantes, sobre todo cuando a la vez las paloma y gorriones vuelan emitiendo sus característicos silbidos.
Hay que hacer 284 viajes de ida y vuelta para al final encontrar el extremo del hilo que conduce al infinito-finito, si logras llegar ahí, lo más seguro es que te encuentres perdido,como ahora. No me preguntes si es que hay dos realidades distintas porque no lo sé, de la mayoría de los viajes no se regresa. Las manos se me derriten, es horrible, enhebran una aguja, y otra, y otra, y otra, es horrible. ¿Cuál es el origen?