Venta L´home es un restaurante situado cerca de Siete Aguas, en la antigua N-III, actualmente si vas por la autovía Madrid-Valencia hay que tomar la salida de Ventamina. El restaurante está ubicado en una antigua casa de postas del siglo XVII, y es uno de los más antiguos de la Comunidad Valenciana. Creo que ya había comido un par de veces en este local, hace 200 años, y su decoración y entorno permanece casi igual. Este pasado Domingo volví a comer en él, y la sensación general que se percibe es de un cierto abandono y decadencia. He consultado opiniones de comensales que han pasado por Venta L´home durante estos últimos años y en general tienen una visión negativa de la evolución de este restaurante, tanto en el aspecto de la comida, como el servicio y el cuidado y limpieza del local y del entorno.
En la tarjeta que me dieron, anuncian un nuevo salón con menús diarios de 9,95 euros, parece que el exterior lo están limpiando de arbustos y malas hierbas y pretenden mejorar en algunos aspectos en los que se centraban las críticas, como por ejemplo el servicio, que para mí fué correcto.
Nuestro menú (para 2 personas) fue a la carta y consistió en una bandeja variada para centro de mesa que tenía: Ajoarriero, esgarraet, jamón serrano, revuelto de setas, rollito de espárrago triguero, saquito frito de queso, ensaladilla y hojas de lechuga con hinojo a modo de decoración.
Después de degustar estos entrantes, que estaban bastante buenos, pedimos un milhojas de alcachofas y jamón serrano y unas chuletas a las brasas con guarnición de patatas y calabacín que también estaban bien.
Para finalizar, y después de realizar un gran esfuerzo a todas luces infructuoso por no tomar postre, pedimos un plato con media ración de puding de chocolate y media de tarta de dátiles con queso que estaba realmente bueno. En la foto que sigue ya habiamos dado cuenta de parte del postre, que sacamos a unas mesas situadas en el exterior del restaurante donde disfrutamos de la brisa que mecía los pinos y chopos que rodean el local.
El menú fue acompañado de una "caña" de cerveza, una botella de agua y una botella de vino tinto "Peñas Negras", una cesta de pan y un café.
El precio total para las 2 personas fue de 71.- Euros, un poco sobreponderado si valoras sólo lo que es la comida y servicio. Pero creo que hay que valorar también el entorno y su ubicación. La casa de postas es un curioso edificio, con su zona del antiguo "hogar" y sus chimeneas. Cuando llevas un rato dentro del edificio, rodeado de su decoración con mobiliario y cachivaches de hace un siglo, da la sensación de que has realizado un viaje en el tiempo y te encuentras en la época que vivieron tus bisabuelos.