lunes, 29 de octubre de 2012

LUCES DE BOHEMIA   (CAP. 1) 




A Praga siempre hay que volver.  Aunque es poco práctico y factible lo ideal es llegar en tren hasta la estación central, un edificio de estilo modernista construido a comienzos del siglo XX.

Así llegaban los numerosos espías que frecuentaron Praga desde los años veinte, durante la segunda guerra mundial, la guerra fría y hasta nuestros días.

La KGB soviética utilizó personas de los grupos de emigrantes rusos que se exiliaron a Checoslovaquia antes de la 2ª guerra mundial. Los agentes vivían con biografías e identidades falsas, y desde Praga se infiltraron en otros países como Francia, Alemania, EE.UU., e incluso España.

Con el control soviético de Praga, una vez finalizada la 2ª guerra mundial, las actividades de espionaje y contraespionaje se incrementaron notablemente. Hasta Mayo de 1968 los servicios de inteligencia checoslovacos eran unos de los principales colaboradores de la KGB y el contraespionaje militar GRU. Como consecuencia de todo ello el contraespionaje occidental, que en un principio no puso especial interés en Checoslovaquia, incrementó paulatinamente su trabajo es este país.

Hoy en día, las tensiones y actividades del espionaje en Chequia, es aún notable. Rusia mantiene sus operativos en Praga, les interesa por su trayectoria histórica y porque ahora Chequia es miembro de la Unión Europea y de la OTAN. Según el servicio secreto checo BIS, algún empresario recibe importantes cantidades de dinero desde Rusia con el fin de tomar el control de empresas de telecomunicaciones  e infraestructuras del transporte.

Se han producido tensiones y represalias entre ambos países, la última que conozco fue el 17 de Agosto de 2009, cuando fueron expulsados 2 asesores de la embajada rusa en Praga acusados de espionaje.

No solo de espías rusos vive Praga, muchas naciones han tejido sus redes de información y contraespionaje en esta ciudad situada en el centro de Europa. Una época especialmente activa fue durante el periodo nazi alemán.

Los nazis crearon una red secreta de espías en Praga que ayudaron a esconder tesoros robados en las naciones que invadían, espías que una vez acabada la guerra fueron la base para que altos cargos del régimen se refugiaran con extrema discreción en otros países, especialmente Argentina. El 2º mando de las SS y líder de la Gestapo Reinhard Heydrich vivió y fue asesinado en Praga, ya que fue nombrado jefe del protectorado de Bohemia y Moravia. (Recomiendo leer la historia de este tipo, en la Wikipedia hay un buen resumen; y quizás también la de Andréi Vlásov y así tener una mejor visión histórica con estos dos "mendas" algo relacionados con la ciudad de Praga).

Enlace: es.wikipedia.org/wiki/Reinhard_Heydrich
            es.wikipedia.org/wiki/Andr    


Cuando aterricé en la terminal 2 bautizada con el nombre de Václav Havel en un vuelo "low cost" lo hice como un turista más, pero esta ciudad me guardaba alguna inesperada sorpresa.

Durante el vuelo observaba a las azafatas, dos de ellas eran especialmente atractivas; altas, esbeltas y sonrientes. Sus pestañas extra-largas realzaban sus miradas. Evidentemente llevaban pestañas postizas, algo que me llamó la atención.

Una "furgo" Mercedes negra con los cristales tintados me esperaba para trasladarme al hotel. Este se encontraba situado en la zona de Smíchov, lejos del abarrotado centro turístico, pero con fácil acceso mediante tranvías y metro a cualquier punto de la ciudad. Incluso si te gusta caminar, como es mi caso, un buen punto de partida para conocerla paseando. De hecho, como después del "check in" en el hotel ya eran las 7 p.m. me dispuse a ello.

Bajé en dirección al río y lo crucé justo por el puente que enfrenta con el edificio del arquitecto Frank O. Gehry llamado "Ginger y Fred" acabado en 1996. Desde esa calle que transcurre por la margen derecha (Este) del río Moldava me dirigí hasta la zona de Nové Mesto.




Antes de cruzar el puente fui a tocar el agua.


Edificio Frank O. Gehry en Praga



El urbanismo, los edificios, el río con sus puentes, las iglesias con sus torres y la vista del castillo de Hradcany es en lo material la esencia que define esta ciudad. Luego están sus habitantes, gente por lo general esbelta y alta, de aspecto robusto, cultos y amables que disfrutan sobre todo reuniéndose con sus amigos en las "kavarnas" para beber la omnipresente cerveza.




Nové Mesto


Llegué a la plaza de Wenceslao, y como se hacía la hora de cenar busqué algún sitio, muy cerca en una calle peatonal y estrecha se encuentra U Pinkasu, un restaurante en un edificio de dos plantas que data de 1.843 donde cené bastante bien rodeado de un ambiente muy "checo". Acabé la noche paseando por Stare Mesto, perdiéndome por sus calles sin un rumbo determinado.



Un buen sitio para "papear"


La plaza de la ciudad vieja (Staromestské námestí)


                                                                                                   fin cap. 1