jueves, 20 de diciembre de 2012

B I C I H U E R T O S 


Hace  unos  meses  que  estoy buscando  huertos urbanos o pequeños huertos en alquiler por la huerta valenciana. Por medio de una amiga conocí el proyecto de "Bicihuertos" situado muy cerca del núcleo de viviendas de Meliana. Aunque está algo lejos de la zona donde vivo, tiene buenas comunicaciones por carretera, metro o el carril bici que sale desde Valencia y recorre toda la huerta norte.

Con la bici llegas prácticamente a la entrada de los huertos, de ahí el nombre. Tienen web y página en facebook. Enlace: bicihuertos.com

Tengo alquilada una parcela de 50 m2. para iniciar mi huerto, los promotores de la idea te asesoran, te dan las herramientas y demás ayudas necesarias para que lo trabajes.



 







Se acepta la colaboración de todo aquél dispuesto a coger una azada y cavar.
 
 
 
 
 

martes, 27 de noviembre de 2012

P R A G A

LUCES DE BOHEMIA    (cap. 4) 

                    Subtítulo: "La historia no contada de un suceso policíaco o  el triángulo inverso".




Cuando los visitantes  de aquella  ONG  miraban a los mutilados por las minas, lo hacían con compasión, tristeza y hasta con ternura. Les resultaba conmovedor la visión de los más jóvenes, la mayoría entre 10 y 15 años, y de algún adulto al que además de miembros amputados tenía quemaduras y desfiguraciones en el cuerpo y cara.

Les sorprendía la alegría que todos en general transmitían, pero en particular los  más jóvenes y adultos  como Guillermo. Así es como lo había bautizado el ex-jesuita que estaba al frente de esta organización.

Guillermo era un tipo amable con los visitantes, y estos le agasajaban con simpatía, aunque la visión de su cuerpo podía producir terror.

Claro está que los visitantes no lo sabían, quizás tampoco el padre José, o si pero,  como buen cristiano lo había perdonado y redimido.

Yo si que conocía a Guillermo, fue narcotraficante, proxeneta, vendía armas y tenía varios muertos a su espalda. Tenía una larga trayectoria como delincuente, un tío frío, indiferente con los demás, cruel y malo.

Ahora, al verlo en aquella situación, parecía un santo inocente que sufría la desdicha causada por gente malvada que puso durante la guerra minas antipersona. Ironías de la vida, diría alguien. A mi no me hubiera importado que la mina hubiese acabado con él.

El padre José me daba tan mala espina como Guillermo. Sus ademanes y exceso de "tocamientos" con los chavales  y ciertas actitudes me parecían bastante sospechosas.

Pero que más da, Camboya está llena de ONG`s y fundaciones de ayuda al desarrollo que son un puto circo de mierda.

Tenía ganas de largarme de ahí, así que fuí al grano, pregunté por "Robespierre" y me dijeron que estaba en la ciudad. Volverá a comer, me informó la chica que me atendió.

Mi viaje a Camboya tenía un objetivo unicamente lúdico, pero aprovechando la ocasión el "General"  pidió que me llevara un pequeño paquete para entregar a un amigo suyo que se encontraba por allí. Me dió sus datos, la dirección y el día que debía encontrarme con él.

Después de dos horas regresé y me dijeron que Robespierre me esperaba en el comedor. Estaba sentado en una mesa tomando un refresco. Le calculé unos 70 años, parecía robusto y fuerte, su pelo denso y  blanco brillaba como una estrella. Me invitó a tomar algo y mantuvimos una conversación amable y superficial. Comentó que era ex-militar alemán jubilado desde los 63 años y repartía su vida entre Praga, donde vivía entre Mayo y Octubre , y el sudeste asiático donde pasaba el resto del año huyendo del frío invierno centroeuropeo.

Cuando paseaba por el barrio de Vinohrady de Praga y doblé hacia la calle Jugoslávská en dirección al río, dos coches patrulla de la policía entraban en una de las calles a mano derecha. Aquél día estaba cansado y no reaccioné de forma ágil en observar los detalles al pasar por la calle que estaba cerrada al paso en sus dos extremos por esa cinta de precinto que utilizan. Continué hacia abajo, si bien por un momento me asaltó la tentación de pararme e indagar un poco. Mientras yo bajaba, otro coche patrulla subía junto con otro  sin identificaciones que arrastraba un remolque parecido a esos vehículos que utilizan o utilizaban los Tedax. Pensé que debía ser algo importante con tanto despliegue policial, pero mi interés era menor que mi cansancio.

Sin embargo, al día siguiente mientras llevaba a cabo mi rutina, me surgió el recuerdo de ese suceso. Empecé a realizar cábalas sobre las posibles causas (un crimen, un aviso de bomba). Evidentemente  como carecía de datos para especular sobre lo ocurrido se me ocurrió buscar información mediante internet y radio Praga, pero no había noticias al respecto.

Me vino a la memoria Robespierre, que cuando lo conocí me comentó que vivía por esa zona,  además el "feeling" que detecté en él era de un tipo que se había movido y trabajado en ambientes del espionaje militar. Praga, para mí, sigue siendo la ciudad de los espías (si también la ciudad de las 100 torres, la ciudad de la música, la ciudad romántica, etc.), en ella se cuecen muchos asuntos mafiosos y políticos entre bambalinas, y su situación política interna después de la muerte de Havel es algo turbia (si, como en el 90% de los países). 

El hecho de no encontrar ninguna información una vez pasados 3 días, lejos de hacer que lo olvidara, incrementó notablemente mis deseos por averiguar. Las noticias de sucesos que aparecían en los medios hacían referencia al caso de las bebidas alcohólicas adulteradas que habían causado varios muertos, al incremento en la posesión de armas entre la población y a la detención en República Dominicana de 7 de los delinquentes más buscados por la policía Checa. A nivel general, a parte de las noticias sobre protestas del sector sanitario, estaba la reunión del Foro 2000, la visita de Madeleine Albraith y los movimientos políticos que se estaban produciendo de cara a las próximas elecciones.

Toda esta historia empezaba a obsesionarme y no paraba de darle vueltas al asunto. Me quedaba ya poco tiempo en Praga, tres días, y no quería irme sin despejar las incógnitas sobre lo ocurrido. Dado que los medios de comunicación son opacos y no informaban de nada, me decidí en recurrir a uno de los pocos conocidos que tengo en esta ciudad y que tiene amplias relaciones sociales. Le llamé con la excusa de despedirme y le sacaría el tema sutilmente para que no pensara que estaba loco.

En la cafetería donde nos vimos había un ambiente muy tranquilo. Valtar es un checo de 50 años de clase alta, tiene varias tiendas de ropa, es músico en activo y ha sabido invertir y rentabilizar muy bien su dinero. Es persona muy culta, amante del arte en todas sus manifestaciones, algo rebelde y con un análisis crítico muy fino sobre cualquier aspecto de la vida. Es también un buen amigo con el que no puedo estar todo lo que me gustaría. Mientras degustábamos unas cervezas y hablábamos de varios asuntos, le dejé caer la historia que me obsesionaba y le comenté mi encuentro en Camboya con Robespierre. Le indiqué mi interés por localizar a ese viejo ex-militar alemán y le pregunté si podía ayudarme en todo eso. Valtar me comentó que estaba muy ocupado y que en un día saldría de viaje a Alemania. En cualquier caso, pensó que lo mejor sería ponerme en contacto con una amiga suya periodista y escritora que se dedicaba a temas de sucesos y judiciales. El le telefonearía para que la conociera y hablara con ella.

Al día siguiente del encuentro con Valtar, me llamó para darme la dirección a la cual me debía dirigir esa misma tarde a las 5 p. m. para entrevistarme con su amiga Rodina.

Ella vive en un edificio señorial en la zona de Nové Mesto. Cuando entraba en el patio e inicié la subida por la escalera, la falta de luz no me dejó apreciar bien una mujer espigada que en ese momento bajaba. Pero cuando estaba a pocos metros de mi, a punto de cruzarnos, la reconocí. Era la azafata y dependienta de la tienda de Prada. Pusimos los dos cara de sorpresa.

-Hola, vaya sorpresa-, le dije.

- Hola, que tal te va, veo que sigues en Praga-,    respondió ella.

- Sí, he prolongado mi estancia unos días. Tú vives en este edificio-, le pregunté.

- No, vengo de visitar a una amiga.

- Se llama Rodina, por casualidad?-, le interpelé.

- Sí, la conoces?.

- No, es amiga de un amigo y voy a conocerla ahora.

- Vaya es curioso.., bueno lo siento pero tengo prisa y debo marcharme-, dijo mientras comenzaba de nuevo a descender por la escalera.

- Cómo te llamas?- le pregunté instintivamente mientras se alejaba.

- Petra-, dijo con una sonrisa a la vez que con su mano derecha hacía el gesto de despedida.

Por un momento me sentí como Mike Hammer, cuando de forma inesperada tenía la visión de "la mujer del vestido rojo", visión que a los pocos segundos desaparecía. Me quedé mirándola salir del patio y me vino a la mente su profunda mirada en la cual vi un cartel que decía: Cuidado, peligro.

Abrió la puerta una mujer de unos 35 años, con los ojos redondos y grandes, su pelo moreno lo llevaba cortado a "lo chico" y no debía de medir más de 1,60 de altura. Con su cara de expresión simpática y mirándome fijamente a los ojos dijo: - Hola, soy Rodina.

Yo me presenté, mientras me hizo pasar al interior de la vivienda. La casa era de aspecto frío, con pocos muebles, llena de libros, revistas y papeles por todas partes. Me invitó a un té.


Y.... de momento hasta aquí puedo contar. Fin del cap. 4 (y último por ahora de Luces de Bohemia).


viernes, 16 de noviembre de 2012

PRAGA

Luces de Bohemia   (cap. 3) 




El tranvía número 12 sube desde  Smíchov   dirección  Malostranské námestí donde tiene una parada. Esta plaza está dominada por la iglesia de San Nicolás, de estilo barroco, obra encargo de los jesuitas que fue finalizada en 1761.

Desde aquí podemos enfilar la calle Nerudova, que con una suave pendiente sube hacia el complejo de  Hardcany. El antiguo nombre de ésta calle era Ostruhova, que significa calle de las espuelas porque había que espolear a los caballos para llegar al castillo por la empinada subida. Posteriormente se cambió a Nerudova  en homenaje al poeta y escritor checo Jan Neruda, que vivió unos años en el número 47.

Nerudova y adyacentes está repleta de edificios de gran calidad artística con diferentes estilos (barroco, neoclásico, neorrenacentista), hoy en día alberga embajadas, galerías de arte, comercios, hoteles y viviendas de gente acomodada.











Muchas de las casas de Malá Strana se identifican mediante los blasones que adornan la fachada.




Hay tres entradas para acceder al complejo del Castillo, pero la principal y más usual es la situada en Hradcanské námestí (Plaza del Castillo). Una vez se cruza la cancela de hierro forjado se entra en el patio de honor. Desde éste, atravesando la Puerta de Matías, se accede al segundo patio que algunos llaman galería del Castillo. Entrando en el segundo patio, a la derecha tenemos la Capilla de la Santa Cruz. En el centro hay una fuente barroca de 1686.



plaza del castillo

 
edificio que enfrenta con la entrada al castillo
Verja que da entrada al primer patio del castillo



Escultura sobre la verja que da entrada al patio de honor



edificio con dependencias oficiales del estado

Fuente barroca en el 2º patio


En los edificios que rodean los patios se encuentran las oficinas de la Presidencia de la República.







Nada  más entrar  al  tercer   patio tienes la entrada principal de la Catedral de San Vito, de estilo gótico.







parte posterior de la Catedral de San Vito




fachada lateral de San Vito


cambio de guardia



Detrás de la Catedral, en una plaza, está la basílica románica de San Jorge. Fundada hacia el año 920, fue reconstruida en el siglo XII. La fachada es barroca realizada en el siglo XVII. En el interior se pueden ver fragmentos de pinturas románicas de principios del siglo XIII.



fachada de la basílica de San Jorge



pinturas románicas en el interior de San Jorge













El antiguo  Palacio  Real fue sede de  los  príncipes   y reyes bohemios hasta 1500. Fundado en el siglo IX ha sufrido diferentes reformas y modificaciones a lo largo de los siglos, llegando a su máximo apogeo en el siglo XV, cuando se terminó la Sala Vladislao. Este espacio en estilo protogótico, se caracteriza por su gran amplitud y sus bóvedas con nervaduras de bonito diseño. En ella se realizaban grandes actos oficiales y las coronaciones reales, actualmente es el lugar de las elecciones presidenciales y otros actos solemnes de Estado.














El callejón del Oro


El callejón del oro está formado por pequeñas casas que inicialmente se construyeron para la guardia del castillo y sus familias. Situadas en los arcos de la muralla septentrional, en ellas posteriormente se instalaron orfebres y artesanos y los alquimistas que Rodolfo II hizo venir a su corte para fabricar oro, de ahí el nombre de la calle. En la casa color celeste de la foto de arriba vivió unos años Frank Kafka.





Si salimos por la entrada principal del complejo de Hradcany y cruzamos la plaza del castillo podemos recorrer la calle Loretánská que nos lleva al Santuario de Loreto. Construido en 1627 como símbolo de la Contrareforma en Bohemia era un lugar de peregrinaje. Dicen que alberga en su interior un tesoro litúrgico cuya pieza más valiosa es "el sol de Praga" adornada con 6.222 diamantes.

Más o menos enfrente del Santuario de Loreto, hay un gran edificio barroco de 1687 que hoy es la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores.

Si bajamos de nuevo hacia Malá Strana para volver a buscar la calle Nerudova tenemos a mano derecha el Monasterio de Strahov. No tuve tiempo de visitarlo pero creo que es un amplio complejo barroco muy interesante, en cuyo interior destaca una biblioteca con gran número de libros de Bohemia.



bajo los soportales, caminando hacia el santuario de Loreto


Al fondo el santuario de Loreto con su torre

detalle entrada santuario Loreto


detalle techo entrada santuario

Al fondo parte del complejo del monasterio de Strahov







La iglesia de Santo Tomás fue construida sobre la planta de una iglesia gótica, después de varias modificaciones ha quedado con un estilo barroco. Me resultaron especialmente llamativas las pinturas de la nave principal situadas en la cúpula y el presbiterio, así como las esculturas y ornamentos de las alas laterales. No había nadie cuando entré en ella (parece ser que pocos turistas la visitan) pero me pareció muy bonita e interesante, y transmitía una sensación curiosa entre reconfortante e inquietante. Nada más entrar, a la izquierda, tiene el acceso a un claustro, ya que la iglesia está junto a un monasterio que si no me equivoco creo que  como la iglesia se construyó para los agustinos.








palacio Wallenstein, sede del Senado
Jardines del Senado



vista del puente Carlos



la calle más estrecha de  Praga, con semáforo para peatones


la calle más estrecha


El puente Carlos está en la antigua vía real que unía el centro comercial de la ciudad con el centro del poder (el Castillo). Fue construido sobre 21 pilares pero una crecida del río en 1342 lo destruyó. En 1357, una vez reconstruido con su estructura gótica y sobre 16 pilares, fue inaugurado en una ceremonia a la que asistió el emperador Carlos IV.

Sobre todo durante los siglos XVII y  XVIII se colocaron grupos escultóricos a lo largo de las balaustradas del puente. Hoy hay 31 esculturas de índole religioso, en su mayoría santos.

Cuatro pilares del puente se apoyan en la "isla de Kampa", aislada de Malá Strana por el canal del diablo. Antiguamente era una zona de molinos, ahora es una zona de ocio.

En los dos extremos del puente se encuentran las torres que con sus arcos dan entrada al mismo. Son de estilo gótico y eran parte de las fortificaciones que protegían la Ciudad Vieja.




el canal del diablo




foto desde el puente Carlos mirando hacia el Castillo



artistas sobre el puente Carlos
sobre el puente mirando hacia la Ciudad Vieja

Una vez cruzamos el puente Carlos continuaríamos hacia la Plaza de la Ciudad Vieja para ver el reloj astronómico, la plaza y sus alrededores. Todo este recorrido representa el itinerario turístico más popular y abarrotado de gente. Sin entretenerse mucho en las visitas y con las paradas obligadas para tomarse una cervecita y comer nos ocuparía un día completo.


el reloj astronómico



Staromestké námestí (plaza de la Ciudad Vieja)


banda de jazz en la plaza de la Ciudad Vieja
personaje clásico en la plaza

Praga es una ciudad con mucho ambiente musical, hay actuaciones de todo tipo de música y en especial muchos garitos con grupos de jazz y blues. Para acabar este capítulo os dejo una grabación frente al reloj astronómico.







                                                                            fin cap.  3