miércoles, 7 de noviembre de 2012

P R A G A

LUCES DE BOHEMIA   (cap. 2) 



Era por la mañana, un día típico de otoño checo; ambiente frío y gris, con la niebla dando ese toque romántico tan especial que solo esta ciudad transmite.

Caminaba por el barrio judío pasando por la sinagoga española y el cementerio, que como era sábado ambos estaban cerrados al público, aunque algún grupo de turistas despistados se acercaban a visitar.  Recorrí la calle Parizská, una especie de "milla de oro" donde se encuentran todas las tiendas de lujo (Louis Vuitton, Gucci, Montblanc, Jimmy Choo, Cartier, etc.). Por casualidad paré a ver los escaparates de la tienda de Prada. Siempre me han gustado los bolsos de mujer,...no para llevarlos yo; he regalado unos cuantos y muchos los considero como verdaderas obras de arte.




Río con la niebla


Entrada al cementerio judío



De repente, mientras observaba a los clientes que estaban dentro de la tienda, todos orientales (chinos y/o japoneses), vi a una de las dependientas y me resultó conocida. Vaya, se trataba de una de las azafatas del avión, justo la que más me gustaba, y.... continuaba llevando sus super-pestañas.

Decidí entrar, eché un vistazo por la tienda y paré a observar uno de los bolsos. Una de las dependientas se me acercó, le pregunté el precio, unos 2.000.- euros al cambio. Puede que venga a por él, gracias. La azafata estaba más retirada, como en un pasillo, me acerqué a ella y le dije: -Hola (la conversación fue, más o menos, en inglés; pero la pongo en español "pa" que la entendáis) eres una de las azafatas del vuelo x en el que vine hace dos días desde tal ciudad, verdad?

- Si, ......... (no se que más dijo, pues el aletear de  sus pestañas y su sonrisa me desconcentraron).

- Veo que tienes pluriempleo-, le dije desplegando toda mi simpatía.

- Si, .......  (no se que más dijo, sus ojos, las pestañas, su sonrisa, mi deficiente inglés) acabó preguntándome algo que no entendí.

- Si, le respondí.

- Esta calle es muy bonita, no me importaría vivir en ella, le dije. Momento en el que creo que ella empezó a pensar que yo estaba algo chiflado.

- Tal día regreso en avión, tu vuelas en él- le pregunté.

- No, me toca viajar a Italia- me responde.

La verdad es que era una chica muy simpática, pero a punto de preguntarle si me haría de anfitriona esa noche enseñándome la ciudad, vi que no era mi tipo. También pensé que una checa de 1,80 cm. de alta, más los tacones de 10 cm. que llevaba, más las pestañas ..... quizás era demasiado para mí; además del handicap del pluriempleo y su novio (un tipo de 1,90 cm. de alto y unos 110 kilos).




Cerca de Parizská














En Klub Architektu no había casi gente cuando entré a comer, la mayoría me pareció que eran turistas. Es un buen lugar para ir, tiene un ambiente más ecléctico, es bonito y barato pero no tiene un sabor propiamente checo, es como más aséptico e internacional. Esta zona, situada al sur del puente Carlos (Staré Mesto), es interesante para callejear.







Klub Architektu, en Betlémské námestí, 169/5a Staré Mesto. Está al lado de la Capilla de Betlemme. En muchas de las basílicas, capillas e iglesias hay que pagar entrada.



En la cervecería U Kalicha (Na Bojísti, 12-12, Nové Mesto) fue donde el escritor Jaroslav Hasek junto con su amigo ilustrador Josef Lada, ambos habituales en ella, dieron vida al libro "Las aventuras del valeroso soldado Schwejk"; una sátira en clave de humor sobre como un soldado algo inútil puede desmontar una guerra. Libro recomendado y recomendable. La foto no corresponde a U Kalicha, es de un restaurante cuyo nombre y fachada hace referencia a esta historia.



Muchos edificios del centro histórico de Praga están construidos con soportales que dan a las calles o plazas, también abundan los pasajes  cerrados o los que acaban en patios interiores.






Calles de Praga por Staré Mesto

Vinohardy es un barrio que me gusta, parece tranquilo, bonito y con pocos turistas. He cogido el metro, línea verde (creo que la llaman la "A") y bajo en la estación de Flora. Lo normal es bajar en la anterior que deja más en el centro del barrio y cerca de la torre de televisión y comunicaciones Zizkov. La torre Zizkov fue realizada en la época comunista, tiene una altura de 216 metros y empieza a ser bastante visitada. En ella se encuentran instaladas algunas esculturas de "bebés gigantes" obra de David Cerný.

La estación de Flora te deja muy cerca de uno de los principales cementerios de Praga, poco visitado por los turistas, a diferencia del judío, y que para mí (opinión claramente subjetiva) considero más interesante; al igual que el de Vysehrad. La parte del cementerio que recorrí tiene una espesa vegetación que pugna con las tumbas y sus moradores por hacerse con el terreno.









                            Después  de  un  breve   paseo  por  el cementerio continué  por la  calle Vinohradská hacia abajo, vi de lejos la "Zizkov" algo cubierta por la niebla y disfruté del paseo observando los edificios de la zona.
















                                                                                  fin cap. 2

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